PATRIMONIO CULTURAL DEL PERÚ EN PELIGRO
Empecemos
definiendo qué es Patrimonio Cultural. Se dice que Patrimonio es la herencia
que legan los padres o los abuelos. Es decir, lo que recibimos de nuestros
padres o antecesores y esta puede expresarse a través de la herencia de bienes
que pueden ser materiales como los muebles, los instrumentos de labranza, los
instrumentos de música, las máquinas, los cuadros, las imágenes de vestir, las
vajillas, las colecciones de fotografías, los relojes, los libros, la ropa,
ornamentos, monedas, etc... o inmuebles como son por ejemplo un departamento,
una chacra, un terreno en una zona urbana, una finca, un establo y un depósito.
Así mismo el Patrimonio Inmaterial también se puede ser por ejemplo, los consejos
que nos dieron nuestros padres y que ahora se los damos a nuestro hijos, la
educación recibida en casa, el idioma aprendido en nuestra infancia, la instrucción
que nos fue ofrecida ya sea básica, técnica o científica; la música, algunas
creencias religiosas, las leyendas y los recuerdos familiares; y las
tradiciones que se expresan de diferentes maneras de acuerdo a la familia y
sociedad a la que uno pertenezca.
A través del
tiempo, nuestra sociedad, ni nuestros gobernantes de turno se han preocupado
por cuidar nuestro pasado histórico, que son una muestra de poder formar una
identidad más fuerte y sólida, pero lo que no nos damos cuenta es que nosotros
mismos los peruanos, no conocemos, no cuidamos, ni nos interesa que nuestro
Patrimonio Cultural se vaya perdiendo con el tiempo.
En el Perú son muy
comunes las actividades ilegales de saqueo de los restos históricos, y al
mencionar esto me estoy refiriendo al huaqueo y los huaqueros; el robo
sacrílego de las Iglesias y Conventos, los fenómenos naturales, etc. para lo
cual no estamos preparados para contrarrestarlos, las acciones de vandalismos
contra bienes culturales que pueden ser intencionales o no pero los daños que
causan pueden llevar a la destrucción del bien, las invasiones son también un
acto de vandalismo organizado a gran escala, la modernidad que a veces no
protege un sitio arqueológico por construir una carretera, la venta legal de
los tesoros que se encuentran con el tráfico ilícito que se realizan de nuestro
patrimonio. Muchos de estos tesoros han terminado en colecciones extranjeras, la
cooperación de la población y un control más estricto pueden ayudar a salvar
muchos de estos monumentos y objetos. Es imprescindible lograr que las
poblaciones locales participen en la responsabilidad de conservarlos y obtengan
los beneficios consecuentes.
Nuestra
participación y nuestra opinión para la protección del patrimonio cultural son
importantes porque, en muchos casos, conocemos los problemas de cerca o estamos
en el lugar de los hechos, de modo que la institución encargada puede
beneficiarse con nuestros consejos y experiencias. Proteger nuestro patrimonio
cultural no es tarea exclusiva del Estado ni del Instituto Nacional de Cultura,
ni de cualquier otra entidad pública; es también responsabilidad de cada uno de
nosotros.
Todos los
ciudadanos debemos tomar conciencia acerca del valor que tiene el patrimonio
cultural para la comunidad. Debemos entender que se trata de nuestra herencia
cultural y que, como tal, forma parte de nuestra identidad nacional, regional y
local y que, además, es vital para poder conocer nuestro pasado, saber cuáles
son nuestras raíces y cómo podemos aprovechar lo que tenemos proponiendo
diversos proyectos de desarrollo.
Debemos tener presente que el patrimonio cultural es frágil y no renovable; que su valor como tal va más allá de lo económico; y que bien utilizado puede traer progreso para la comunidad.
Debemos tener presente que el patrimonio cultural es frágil y no renovable; que su valor como tal va más allá de lo económico; y que bien utilizado puede traer progreso para la comunidad.
Paulo García.
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